Pagar con el Plástico o con los Billetes?

Pagar con dinero en efectivo, cheque, tarjeta de crédito o débito implica una decisión sobre los riesgos y beneficios de utilizar una forma de pago versus otra. Las implicaciones de elegir un medio de pago u otro van más allá de la conveniencia de portar una tarjeta, un fajo de billetes o una chequera. Eso se debe a que en la forma de pago puede definirse costos potenciales, la protección del comprador y otros factores.
La cuestión más importante está en las posibilidades que las distintas alternativas suponen cuando uno se encuentra con que un producto que compró esta fallando o no funciona.

En Estados Unidos, lo mejor que se puede hacer cuando existen dudas sobre lo que se va a comprar es pagar con tarjeta, ya que si tuviera algún problema, todas o casi todas las razones estarán de su lado.

Cuando le pregunten cómo desea pagar algo tiene que saber los efectos de cada elección
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El uso del dinero en efectivo. El uso de dinero en efectivo puede ser la primera tendencia de cualquier consumidor porque es la forma más simple, no implica recargos u honorarios, tarjetas, cajeros automáticos, números de seguridad, chequeo de la identidad y otros molestos pasos. "El efectivo es usualmente la forma más barata de no pagar honorarios, cargos por servicios e intereses".

Para manejarse con efectivo hay que ser muy organizado, tanto para manejar las propias cuentas como para guardar los papeles ser necesarios para hacer cualquier reclamo.

Tras comprar y pagar en efectivo, no siempre existe la garantía de una buena protección al consumidor, como ocurre con las tarjetas.

Todo el crédito en el bolsillo. La tarjeta de crédito, por su parte, está tan incorporada a la vida moderna que sus ventajas ya son un lugar común: La ventaja más clara, dice la FDIC en un reciente informe sobre el uso de los medios de pago en Estados Unidos, es que supone llevar en el bolsillo todo el crédito otorgado por la institución emisora de la tarjeta.

Si se paga con tarjeta, se puede comprar productos y servicios en el acto y pagar por ellos mucho después de lo que supone comprar con cheque o tarjeta de débito.

"La tarjeta es especialmente conveniente cuando se compra un producto de mayor valor (un mueble o una computadora) y se necesitará falta tiempo para poder pagar, aun pagando intereses"