Necesito un Préstamo
Piénselo dos veces antes de utilizar su casa como colateral. Si usted necesita dinero para pagar facturas o para hacer mejoras en su casa y piensa que la respuesta es una refinanciación, una segunda hipoteca o un préstamo garantizado por la acumulación neta de su hipoteca, considere las opciones cuidadosamente.
Si no puede cumplir con los pagos requeridos, usted podría perder su casa como también la amortización hipotecaria acumulada en la propiedad. Es importante no dejarse convencer por aquellos que lo alienten a utilizar su casa para tomar un préstamo de dinero que tal vez no esté en condiciones de pagar.
No todos los préstamos ni todos los prestadores son iguales. Algunos prestadores inescrupulosos enfocan sus operaciones hacia las personas mayores, los propietarios de vivienda con bajos ingresos y los individuos con problemas de crédito. Estos prestadores pueden ofrecer préstamos basados en la acumulación de la amortización hipotecaria de su casa y no sobre su capacidad de repagar el préstamo. Es posible que si toma un préstamo con tasas de interés y costos muy altos, aún utilizando su casa como colateral, le termine costando muy caro.
Antes de tomar cualquier decisión sobre un préstamo, consulte con su abogado, un asesor financiero o con alguna persona de confianza. Existen servicios de crédito y de asesoría para la vivienda sin fines de lucro que pueden resultar útiles para ayudarlo a manejar su crédito y tomar decisiones acertadas sobre los préstamos.
Contacte varias entidades de préstamo incluyendo bancos, entidades de ahorro y préstamo, cooperativas de crédito y compañías hipotecarias. Pregunte a cada prestador cuál es el préstamo que mejor se adapta a su situación. Compare:
La tasa anual efectiva (TAE). La TAE, es lo más importante a comparar cuando está buscando un préstamo. Esta tasa, expresada en términos anuales, toma en consideración no solamente la tasa de interés, sino también los puntos, honorarios del agente hipotecario y otros determinados cargos del crédito que el prestador requiere que sean pagados por el prestatario. Generalmente, cuanto más baja es la TAE más bajo es el costo de su préstamo. Pregunte si la TAE es fija o ajustable vale decir ¿la tasa cambiará? Y si así fuera, ¿cuánto y con qué frecuencia?
Puntos y cargos. Consulte sobre los puntos y demás cargos que le cobrarán o serán imputados. Puede que estos cargos no sean reembolsables en caso de que usted haga una refinanciación o pague el saldo por adelantado. Generalmente, los puntos son pagados al contado al cierre de la operación, pero también pueden ser financiados.
El término o plazo del préstamo. ¿Durante cuántos años pagará el préstamo? Recuerde que si usted está obteniendo un préstamo con garantía hipotecaria para consolidar deudas de tarjetas de crédito y otros préstamos de corto plazo, el nuevo préstamo puede obligarlo por un período más largo.
El pago mensual o cuota del préstamo. ¿Cuál es el monto? ¿Permanecerá siempre igual o cambiará? Averigüe si en sus pagos mensuales se incluirán los depósitos en garantía para cubrir los impuestos y el seguro.
Pagos globales. Este es un pago de monto alto que se hace usualmente al final del término del préstamo, con frecuencia luego de una serie de pagos mensuales de bajo monto. Al vencimiento del pago global usted tendrá que pagar esa cantidad de dinero. Si no puede hacerlo, quizá necesite tomar otro préstamo, lo cual significa nuevos costos de cierre, puntos y cargos.
Multas o penalidades por pago anticipado o prepago. Existen cargos extras que pueden ser adeudados en el caso de que usted salde el préstamo anticipadamente mediante una refinanciación o vendiendo su casa.
Averigüe si se incrementará la tasa de interés si usted no cumple con los pagos. Una claúsula de aumento de la tasa de interés dispone que si usted no cumple con un pago o si paga después de la fecha de vencimiento posiblemente tenga que pagar una tasa de interés más alta por el resto del término del préstamo. Trate de negociar esta disposición en su acuerdo de préstamo.