El dueño de un perro que mordió a una persona puede protegerse de las demandas en su contra. Las situaciones que pueden impedir que una víctima obtenga indemnización de daños de parte del dueño del perro incluyen las siguientes:

* El dueño prueba que la víctima provocó al perro, lo cual ocasionó la mordedura.
* La víctima se encontraba ilegalmente en la propiedad del dueño.
* El dueño tomó las medidas adecuadas para advertir a otros acerca del comportamiento peligroso del perro y tal advertencia fue ignorada por la víctima. Por ejemplo, una persona que ignora el cartel “cuidado con el perro”.